domingo, 13 de mayo de 2012

El último deseo fue para Lisecla


Su mejor amiga y compañera se concentró mucho para pedir el deseo. Era muy sencillo, Lisecla quería volar. Y, ¡Tachán! de pronto la niña empezó a elevarse. ¡Qué buena la sensación de no pesar!.

Como siempre en el Mundo Calabaza los deseos son dobles, esta vez, y tratándose de Lisecla, no podía ser menos. Seta le acababa de dar la posibilidad de mirar las cosas desde otra perspectiva, desde afuera.
Por lo pronto, en su primer viaje, casi hasta el espacio, ya había podido descubrir que...